Inteligencia artificial: de la industria al consumidor en el supermercado

Software para la gestión de la cadena de suministro y stock utiliza Inteligencia Artificial para mejorar los resultados en la operación

Al pensar en Inteligencia Artificial (IA) aplicada al día a día de los supermercados, muchos  asocian primero con robots. Sin embargo, toda la cadena supermercadista ya está cosechando frutos de las inversiones realizadas en tecnología para evolucionar la travesía tanto del cliente como de la industria. Según Lucas Paschoa, coordinador de marketing de Kikker, un software para la gestión de la cadena de suministro y stock, los supermercados pueden usar la IA de principio a fin de la operación.

Realizar una orden de compra ideal, nivelar el stock, eliminar roturas, quiebras y excesos son algunas de las oportunidades para la Inteligencia Artificial. “El comercio minorista es uno de los negocios más antiguos y las soluciones de IA se pueden aplicar desde la industria hasta el consumidor en el punto de venta”, dijo Paschoa. Este nuevo escenario tecnológico del comercio minorista no siempre fue así. Según el coordinador, durante mucho tiempo las empresas del sector prestaron el servicio sin tanta preocupación por la calidad.

Tecnología para mejores resultados

Para el especialista de Kikker, hoy en día, las empresas de tecnología pueden asociarse con otras del sector minorista para ofrecer resultados relevantes. “Optimizar el stock, eliminar roturas, excesos y quiebras es el papel principal de la tecnología dentro de los supermercados y la pesadilla que le quita el sueño al supermercadista”, explicó.

Uno de los principales beneficios que la plataforma puede ofrecerle al supermercadista es poder predecir la demanda analizando datos sin basarse en el promedio. “Kikker consigue entender la demanda basándose en 25 variables de algoritmos entrenados y capacitados para crear una red neuronal capaz de proyectar la demanda y necesidad de compra”, dijo Lucas Paschoa.

En el análisis de Lucas, la tecnología ha sido vista durante mucho tiempo como un enemigo, un villano, que compite con los humanos por un espacio en el ambiente de trabajo. Hoy en día, está claro que son complementarios y van de la mano cuando la atención se centra en ofrecer mejores resultados. “Las estrategias pueden ser cada vez más diarias, quincenales, para acertar cada vez más rápido y administrar de manera más asertiva”, agregó el coordinador de marketing de Kikker.